jueves, 9 de junio de 2011

08 de Junio de 2011

Hoy, como de costumbre me fui a correr con Omar a la Unidad Morelos. Hicimos bastante ejercicio sin duda alguna, 9 vueltas, 100 abdominales cortas y 60 normales.

Llegue muy a gusto a mi casa, me comí una manzana y para calmar mi ansiedad un café, pero, como siempre me da el ataque, comí bastante; tres sándwiches, dos rebanadas con mermelada, 4 galletas marías, tres galletas con fresa, 3 panques y para rematarla pedí una hamburguesa vegetariana y me atragante de papas a las francesa, eso sí nada tenía chile o especias porque al “vomitarlas”….si ¡vomitarlas! Me duele o arde la garganta. Me sentí fatal, el muchacho del pedido duro 45 minutos en llegar, y yo ya tenía que sacar la comida, mi estomago me dolía y empecé a sentir que el vomito saldría solo.

Bueno, mostrando mi tortura placentera, lo deseche todo, hasta que no salió más que agua, mi pecho me dolió, mi mano estaba roja por el roce de los dientes, mis ojos estaban inyectados de sangre y mi cabeza estaba a punto de estallar de la presión. Me mareé al caminar y me acosté en la cama, después de 15 minutos de ver que todo me daba vueltas, me bañe.

Este ritual es mi favorito, siento que me limpia de cualquier impureza y acto ominoso que cometo. Tenía que estar cambiada y arreglada a las 3:30 p.m. porque saldría con unos amigos a comer y al cine.

Cuando llegaron mis hermanos, no resistí la tentación y me comí las fresas con crema (por cierto tenían más crema y azúcar que nada) pero en ese instante, en el que sientes que la comida paso tu garganta y cayo en tu estomago, deseas, anhelas, necesitas deshacerte de esas calorías. Como sabía que iría a comer, decidí llamarle a Don Pancho; el taxista (mis padres no estaban en la ciudad) quien hace el favor de llevarme a donde sea, así que le pedí que fuéramos a la farmacia Guadalajara a comprar “pastillas para el dolor de mi estomago”, así o más mitómana, de por si le mentí a Quique diciéndole que estaría maestreándome en el arte de manejar una inmobiliaria, puf, en serio ¿puede suceder algo más inteligible que eso? En fin, en farmacias compre la milagrosa “leche de magnesia”, realmente es mi salvación, no me duele tan feo el estomago como cuando tomo laxantes, aparte puedo comer más. Llegue a plaza country y me recibieron con globos debido a mi cumple (05 de junio), comimos sushi, de verdad me fascina su sabor, aparte consumiría la leche, y a veces su efecto es rápido por eso era mi apuración de ver una película temprano. Resulta que si dure en la película, vimos la de “¿Que paso ayer? parte II” jajaja, buenísima la película. Pero antes de entrar Quique (mi novio) me hablo, puf, le volví a mentir y le dije que llegaría como a las 7 a mi casa (es mi vecino de hecho). Al llegar fui a su casa, estaba solo y quería que fuera a una fiesta de disfraces, realmente si tenía ganas de ir, pero la leche me infla y ni modo que estuviera incomoda en el fiesta, así que me disculpe y otra mentira salió de mi boca, fuimos al parque que esta cerca de nuestras casas, nos sentamos y platicamos. Siento que si me escucha, que me apoya, nos tenemos confianza, pero no quiero que sepa mi lado obscuro, en parte no estoy tan delgada, me miraría raro y se preocuparía tanto que me sofocaría de aflicción.

Solamente estuvimos una hora, el se tenía que ir y yo tenía que enfrentar mi realidad oculta en mi red de mentiras, se fue, entre a mí casa y vi una bolsa de papas, jajaja, duraron ¡muy poco! Me la pase en la computadora hasta que las entrañas me rugieron y me deshice de todo.
De verdad creo, que me volví ciertamente masoquista, por que el vomitar me duele, pero me gusta sentir como los bodoques de comida pasan por mi garganta, poder comer muchas calorías y después sentir el estomago vacío eso es lo que me gusta sentir. Pero estoy consiente del daño que me provoco, es por eso que le prometí a mi prima Mariana (que sabe lo que me sucede, se lo confesé, pero ella me dijo de manera reciproca cosas intimas, que ninguna de las dos, dirá) que ya no vomitaría y ciertamente me lo he puesto como un reto a superar. Por lo pronto, en esta mañana no he vomitado.